El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur marcará un punto de inflexión en las relaciones económicas y políticas entre ambos bloques, al crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
El tratado, pendiente de firma y ratificación definitiva, busca eliminar barreras arancelarias, facilitar el intercambio de bienes y servicios y reforzar la cooperación estratégica entre Europa y América del Sur.
Qué implica el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur
La Unión Europea y Mercosur llevan más de dos décadas negociando este pacto, que afecta directamente a más de 780 millones de personas y a sectores clave como la agricultura, la industria, la automoción, la alimentación o los servicios digitales.

Qué es Mercosur y por qué es clave para la UE
Mercosur es el Mercado Común del Sur y está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Bolivia en proceso de adhesión. Se trata de uno de los principales bloques económicos emergentes del planeta, con un enorme potencial en materias primas, producción agroalimentaria y consumo interno.
Para la Unión Europea, el acuerdo con Mercosur tiene un valor estratégico doble: económico y geopolítico. Europa busca diversificar mercados, reducir dependencias externas y reforzar alianzas en un contexto global marcado por la rivalidad comercial entre Estados Unidos y China.
Los pilares del acuerdo UE-Mercosur
El tratado se estructura en tres grandes ejes:
1. Liberalización comercial
El acuerdo prevé la eliminación progresiva de más del 90 % de los aranceles entre ambos bloques. Esto permitirá a las empresas europeas exportar con menos costes y mayor competitividad, especialmente en sectores industriales y tecnológicos.
2. Normas comunes y garantías
Incluye compromisos en materia de propiedad intelectual, seguridad alimentaria, derechos laborales y estándares medioambientales, uno de los puntos más controvertidos del pacto.
3. Cooperación política y sostenible
El texto incorpora cláusulas sobre desarrollo sostenible, respeto al Acuerdo de París y mecanismos de diálogo político permanente.
Beneficios económicos para la Unión Europea
Desde el punto de vista europeo, el acuerdo con Mercosur abre un mercado de más de 260 millones de consumidores con gran capacidad de crecimiento.
Los principales beneficios para la UE serán:
- Acceso preferente para productos industriales europeos
- Mejores condiciones para el sector automovilístico
- Ventajas para empresas de ingeniería, energías renovables y servicios
- Reducción de costes en exportaciones agroalimentarias transformadas
La Comisión Europea estima que las exportaciones europeas a Mercosur podrían crecer de forma significativa en los primeros años de aplicación del acuerdo.
Las oportunidades para España
España será uno de los países europeos más beneficiados por el acuerdo UE-Mercosur debido a su vinculación histórica, cultural y económica con América Latina.
Los sectores españoles con mayor potencial son:
- Industria automotriz y componentes
- Maquinaria industrial
- Aceite de oliva, vino y productos gourmet
- Energías renovables
- Infraestructuras y servicios
Además, grandes empresas españolas ya implantadas en Brasil o Argentina verán reforzada su seguridad jurídica y su capacidad de expansión.
El impacto en Galicia y el sector primario
El acuerdo genera expectación y preocupación en el sector primario, especialmente en regiones como Galicia. La apertura del mercado europeo a productos agroganaderos sudamericanos despierta inquietud entre ganaderos y agricultores, que temen una competencia basada en menores costes de producción.
Los sectores más sensibles son:
- Carne de vacuno
- Avicultura
- Azúcar
- Arroz
La Comisión Europea ha anunciado cláusulas de salvaguarda y mecanismos de control para evitar impactos graves en el mercado interno, aunque organizaciones agrarias reclaman garantías más firmes.
Críticas y resistencias al acuerdo
El acuerdo UE-Mercosur no está exento de polémica. Varios países europeos han expresado reservas, especialmente en relación con:
- La deforestación del Amazonas
- El cumplimiento real de los compromisos ambientales
- La competencia desleal para el sector agrario europeo
- La falta de mecanismos sancionadores efectivos
Francia, Austria o Irlanda han mostrado públicamente su escepticismo, lo que complica el proceso de ratificación.
Un acuerdo con dimensión geopolítica
Más allá del comercio, el acuerdo tiene una clara dimensión estratégica. Para la Unión Europea, reforzar la relación con Mercosur supone afianzar su influencia en América Latina y contrarrestar el avance de otras potencias globales.
El tratado también envía un mensaje político en defensa del multilateralismo, frente al proteccionismo y las tensiones comerciales globales.
Qué falta para que el acuerdo entre en vigor
Aunque el texto está cerrado, el acuerdo debe superar varios pasos:
- Firma oficial por ambas partes
- Aprobación por el Parlamento Europeo
- Ratificación por los parlamentos nacionales de los Estados miembros
Este proceso puede prolongarse varios años y estará marcado por el debate político y social.
Una oportunidad con riesgos
El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur representa una oportunidad histórica para el comercio internacional, la cooperación política y la diversificación económica. Sin embargo, también plantea desafíos importantes, especialmente para el sector agrario europeo y la protección medioambiental.
Su éxito dependerá de la aplicación real de las garantías, del control de los compromisos asumidos y de la capacidad de las instituciones europeas para proteger a los sectores más vulnerables sin renunciar a una visión global.


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