El Día Internacional de la Croqueta, celebrado cada 16 de enero, honra a una de las preparaciones más queridas de la cocina española y universal.
Con una textura cremosa por dentro y un recubrimiento crujiente, la croqueta es sinónimo de tradición, versatilidad y confort culinario.
Día Internacional de la Croqueta: historia, tipos y receta

Origen y evolución de la croqueta
La croqueta tiene raíces en la cocina francesa del siglo XVII, cuando los cocineros comenzaron a desarrollar pequeñas porciones fritas de salsas o purés espesados con harina y mantequilla. El término croquette deriva del verbo francés croquer, que significa “crujir”. Con el tiempo, la receta cruzó fronteras y se reinventó en países como España, Japón (korokke) y Países Bajos (kroket).
En España, la croqueta ocupa un lugar destacado en bares y hogares. Su popularización se atribuye a su versatilidad: se puede elaborar con infinidad de rellenos salados sin perder su esencia crujiente.
Características de una croqueta perfecta
Una croqueta bien hecha debería cumplir estas características:
- Exterior dorado y crujiente. La fritura uniforme que no absorbe exceso de aceite.
- Interior suave y cremoso. La bechamel debe estar bien ligada y sin grumos.
- Sabor equilibrado. El relleno realza sin opacar la base de leche y mantequilla.
- Tamaño uniforme. Para una presentación atractiva y fritura homogénea.
Tipos populares de croquetas
La diversidad de croquetas refleja tendencias regionales y preferencias de sabores:
- Croquetas de jamón ibérico: Clásico imprescindible.
- Croquetas de pollo o puchero: Aprovechan restos de carnes cocidas.
- Croquetas de bacalao: Muy populares en Semana Santa.
- Croquetas de queso azul o de cabra: Para paladares intensos.
- Croquetas vegetarianas: Espinacas con queso, setas o calabaza.
Receta destacada: Croquetas de jamón ibérico
Ingredientes (para 20–24 unidades):
- 100 g de jamón ibérico picado
- 50 g de mantequilla
- 60 g de harina de trigo
- 500 ml de leche entera (templada)
- Nuez moscada al gusto
- Sal al gusto
- Pimienta blanca al gusto
- 2 huevos batidos
- Pan rallado
- Aceite de oliva suave para freír

Preparación:
- Base bechamel: Derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina y cocina 2–3 minutos sin que tome color.
- Incorporar leche: Añade la leche templada poco a poco, removiendo con varillas hasta lograr una salsa espesa y sin grumos.
- Sazonar: Agrega sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
- Añadir jamón: Incorpora el jamón picado y mezcla hasta integrar.
- Reposo: Extiende la masa sobre una bandeja y deja enfriar, primero a temperatura ambiente y luego en frigorífico 2–3 horas.
- Formado: Con dos cucharas o con las manos, da forma a las croquetas.
- Empanado: Pasa cada croqueta por huevo batido y luego por pan rallado.
- Fritura: Calienta aceite a 180 °C y fríe en tandas hasta dorar. Escurre sobre papel absorbente.
Consejo: Para un acabado más uniforme, dobla el empanado (huevo-pan rallado–huevo-pan rallado).

