El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, confirmado hace unos días la negativa del Ayuntamiento a participar en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) en Madrid, una de las citas más importantes del sector a nivel global.
Según el regidor, los vídeos promocionales que él mismo grabó en las termas con figuras como el músico Omar Montes y su concejala “chegaron a millóns de persoas e deron a coñecer Ourense mil veces máis que FITUR”, defendiendo así que la presencia en redes supera el impacto de la feria tradicional.
¿Pierde Ourense turismo al renunciar a FITUR?
Esta decisión abre un debate crucial sobre la eficacia de las estrategias de promoción turística. Para entender sus posibles consecuencias, es necesario analizar los beneficios de asistir a FITUR, el perfil de público que atrae, la eficacia de las ferias en el contexto actual y si se puede sustituir esta presencia con publicaciones en redes sociales.

¿Qué beneficios reales aporta participar en FITUR?
La Feria Internacional de Turismo, celebrada este enero de 2026 en Madrid, se mantiene como una de las plataformas más relevantes para el sector turístico mundial. En su edición más reciente, congregó a miles de empresas de más de 160 países y más de 250 000 profesionales y visitantes, consolidándose como un punto de referencia internacional.
Los beneficios de participar en FITUR incluyen:
- Visibilidad global y posicionamiento de marca: FITUR permite que destinos, organismos y empresas turísticos aparezcan en un escaparate internacional frente a mercados variados y estratégicos, incluidos Europa, América y Asia.
- Networking y oportunidades de negocio: La feria es un centro de contactos profesionales, donde se generan acuerdos, alianzas y colaboraciones con operadores, agencias y otros actores clave.
- Acceso a tendencias e innovación: En espacios como FITUR Tech o Knowledge Hub, los participantes conocen avances en tecnología, sostenibilidad y gestión turística que pueden aplicarse a estrategias locales.
- Cobertura mediática y reputación institucional: FITUR atrae a miles de periodistas, lo que supone una amplificación mediática difícil de replicar fuera de grandes eventos.
Estos beneficios operan tanto para destinos que buscan turistas como para aquellos que quieren establecer relaciones con turoperadores, agencias y mercados emisores, un aspecto especialmente importante para zonas como Ourense que compiten por visitantes nacionales e internacionales.
¿A qué tipo de personas llega FITUR?
El público de FITUR se compone de dos grandes segmentos:
- Profesionales del sector turístico: agencias, tour operadores, representantes de mercados emisores y compradores potenciales. Este público permite negociar ofertas, paquetes y colaboraciones que pueden traducirse en flujos turísticos concretos.
- Consumidores finales (durante el fin de semana): viajeros interesados en destinos, experiencias y ofertas. Aunque esta parte contribuye a la notoriedad, el mayor valor estratégico de la feria se da en los días destinados a profesionales.
La asistencia por parte de representantes institucionales en ferias como FITUR permite mostrar la oferta turística de Ourense a decisores que pueden incluir el destino en catálogos, programas de viaje o campañas internacionales.
¿Es eficaz esta estrategia en la actualidad?
La eficacia de eventos como FITUR no está en discusión en el sector: sigue siendo una plataforma clave para generar negocio y posicionamiento internacional, como lo demuestra su crecimiento constante en participación y asistentes profesionales.
Desde un punto de vista global, las ferias de turismo ofrecen un retorno que va más allá de las visualizaciones en redes sociales: la posibilidad de cerrar acuerdos, participar en foros, conocer tendencias y dialogar con otros destinos, operadores y organismos públicos y privados.
¿Pueden las redes sociales sustituir a una feria internacional?
Las redes sociales son esenciales en la promoción turística moderna y permiten llegar a audiencias amplias con bajo coste, generar interacción directa y mostrar contenido creativo y emocional. Sin embargo, tienen limitaciones claras frente a una feria profesional:
- Carecen de espacios de negocio estructurados y citas B2B formales.
- No sustituyen la credibilidad institucional que aporta estar presente en un evento reconocido por la industria.
- No garantizan necesariamente la conversión comercial que puede resultar de reuniones presenciales con agentes del mercado.
En otras palabras, las redes sociales son un complemento imprescindible, pero no un reemplazo efectivo de la función de una feria como FITUR, que sigue siendo un evento estratégico para destinos que quieran crecer o consolidar su posición.
Es importante señalar que, aunque el Ayuntamiento de Ourense se retire de FITUR, la Diputación de Ourense sí ha mantenido su presencia en la feria, preparando acciones concretas para promocionar la provincia como destino diverso, sostenible y con identidad propia, incluyendo segmentos como turismo termal, rural, enogastronómico y cultural.
Un debate sin respuesta clara
Este matiz sugiere que la promoción de Ourense no desaparece de FITUR, sino que se distribuye entre distintas instituciones, lo que puede atenuar el impacto de la negativa municipal, aunque no sustituye completamente la visibilidad que podría ofrecer una presencia institucional unificada.
La decisión del alcalde de Ourense de negar la participación municipal en FITUR abre un debate necesario sobre cómo se promociona el turismo en el siglo XXI. Aunque las redes sociales y campañas digitales son herramientas poderosas, no pueden por sí solas sustituir la función estratégica que una feria internacional de turismo aporta: contactos comerciales, posicionamiento internacional, acceso a mercados emisores y presencia ante decisores claves de la industria. Ante la competencia de otros destinos que sí participan en este tipo de eventos, la ausencia de Ourense en FITUR puede suponer una pérdida de oportunidades estratégicas, al menos si no se compensa con otras acciones bien diseñadas e integradas en una estrategia global de promoción turística.

