El gas radón es un gas radiactivo natural que se origina en el subsuelo y puede acumularse en los edificios, especialmente en zonas mal ventiladas.
Invisible, inodoro e insípido, es una amenaza silenciosa para la salud que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco.
El radón: el gas radiactivo que puede estar en tu casa
El gas radón es un enemigo invisible pero real. Conocer su origen, efectos y métodos de control es clave para reducir riesgos para la salud, especialmente en zonas propensas. La prevención y la medición son las mejores herramientas para convivir con este gas natural sin poner en peligro nuestra salud.

¿De dónde proviene el gas radón?
El radón se genera por la desintegración del uranio presente en las rocas y suelos. Al ser un gas, se filtra fácilmente a través de grietas en los cimientos, uniones entre paredes y suelos, sumideros o canalizaciones. Es más frecuente en viviendas construidas directamente sobre terrenos graníticos o zonas con alta concentración natural de uranio.
En España, hay áreas con especial riesgo, como Galicia, partes de Castilla y León, Extremadura y la sierra de Madrid. En estas zonas, las concentraciones de radón en interiores pueden superar ampliamente los niveles considerados seguros.
¿Por qué es peligroso?
La principal preocupación del gas radón radica en su radioactividad. Al inhalarlo, sus partículas pueden quedar atrapadas en los pulmones, donde emiten radiación que daña el ADN de las células. Con el tiempo, esta exposición puede provocar cáncer de pulmón, sobre todo en personas fumadoras, donde el riesgo se multiplica.
La OMS recomienda no superar los 100 becquerelios por metro cúbico (Bq/m³) en el aire interior. Sin embargo, la legislación europea establece como umbral de acción los 300 Bq/m³. Por encima de esta cifra, se aconseja adoptar medidas para reducir su concentración.
¿Cómo saber si hay radón en casa?
La única forma de detectar el gas radón es mediante dispositivos de medición. Existen detectores de uso doméstico que pueden instalarse durante varios meses para obtener una lectura fiable. También hay servicios profesionales que realizan estudios y evaluaciones más precisas.
Detectar el gas radón es esencial porque, dado que es invisible e inodoro, es imposible saber si está presente sin medirlo. Existen tres métodos efectivos:
1. Kits de prueba domésticos (DIY)
- Canister de carbón activado (pruebas a corto plazo): se dejan en el interior (preferiblemente en sótanos o planta baja) de 2 a 7 días. Después se envía al laboratorio para análisis.
Son económicos y rápidos, aunque solo reflejan una ventana de tiempo breve y pueden variar según condiciones temporales. - Detector de película de traza alfa (a largo plazo): se coloca entre 3 meses y un año. Da una media anual más fiable, ya que promedia las fluctuaciones estacionales.
2. Monitores electrónicos continuos
Dispositivos que miden radón de forma continua y en tiempo real, actualizando los niveles regularmente (horarios o cada pocos minutos). Aunque más caros que los kits, ofrecen datos más precisos y alertas inmediatas.
3. Servicios profesionales
Técnicos especializados instalan equipos homologados y generan informes oficiales, útiles para diagnósticos exhaustivos, construcción y venta de viviendas, o para instalaciones complejas.
Además, se recomienda repetir las mediciones:
- Cada dos años o tras reformas mayores.
- Variaciones estacionales o tras cambios en ventilación pueden alterar niveles significativamente.
Dispositivo recomendado: monitor electrónico portátil de Amazon
Inkbird Medidor Radon portátil
Un dispositivo compacto y portátil que ofrece:
- Medición continua con tres valores en pantalla: media a largo plazo (hasta 1 año), media diaria (actualizada cada hora) y media semanal.
- Alerta de batería baja y uso sencillo, ideal para interiores, sótanos u oficinas.
- Configuración en Bq/m³ (unidad recomendada por la OMS y normativa europea).
Este tipo de monitor electrónico permite un control constante del radón sin tiempos muertos ni necesidad de enviar muestras a laboratorio. Su precio en Amazon.es ronda los 139 €, haciéndolo una opción intermedia entre kits básicos y equipos profesionales.
Inkbird Medidor Radon portátil
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LifeBasis Radon Detector inalámbrico
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Airthings Wave Radon monitor inteligente
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Comparativa de métodos
| Método | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|
| Kits a corto plazo | Baratos (≈20 – 60 €), rápidos | Miden solo durante días, sin alerta inmediata |
| Kits a largo plazo | Más fiables (medición anual) | Requieren envío y tiempo (meses) |
| Monitores electrónicos | Datos en tiempo real, alertas | Más caros (100–300 €), necesidad de energía |
| Profesional | Precisión certificada, informes | Costoso (800–1.300 €) y requiere cita |
Recomendaciones de uso
- Usa un kit corto plazo si quieres un diagnóstico rápido en situaciones puntuales (como vivienda habitual o antes de comprar).
- Para control continuo o viviendas con riesgo, opta por un monitor electrónico como los anteriores.
- Si detectas niveles por encima de 100 Bq/m³ (OMS) o 300 Bq/m³ (umbral UE), toma medidas correctivas: mejora ventilación, sella grietas o instala sistemas subterráneos de despresurización
¿Qué hacer si tu vivienda presenta un nivel alto de gas radón?
Si tras realizar una medición se detectan niveles superiores a los 300 Bq/m³ —el umbral de actuación marcado por la normativa europea—, es fundamental tomar medidas correctoras cuanto antes.
La más efectiva es la instalación de un sistema de despresurización subterránea activa, que consiste en colocar una tubería bajo la vivienda conectada a un extractor que fuerza la salida del radón del subsuelo antes de que entre en el edificio.
También se recomienda sellar grietas en suelos y muros, mejorar la ventilación natural o mecánica, especialmente en sótanos y plantas bajas, e instalar barreras anti-radón en el suelo si se trata de una obra nueva o una reforma integral.
En ocasiones, con pequeñas intervenciones en la ventilación puede lograrse una reducción considerable, pero siempre conviene contar con asesoramiento técnico para elegir la solución más eficaz según el tipo de construcción.
Legislación y prevención
Desde 2021, España cuenta con un Plan Nacional contra el Radón, que establece medidas para controlar su presencia y proteger a la población. Este plan identifica zonas de riesgo y establece requisitos en edificios públicos y viviendas de nueva construcción.

