TODOS LOCOS!!! – artículo de Lucas Casas Vázquez, Maestro.
Cuando era pequeño, me gustaba leer Asterix y Obelix, en realidad me sigue gustando, aunque lo haga menos que de aquellas y menos de lo que debería.
TODOS LOCOS!!!
La cuestión es que uno de los lemas vitales de Obelix mientras practicaba la resistencia en aquella pequeña aldea gala era “Están locos estos romanos…” mientras con una mano hacía volar a un soldado romano y con la otra devoraba una pata de jabalí, cuestionas todas que hoy en día no sé si se podrían publicar, pobres romanos que se podrían sentir ofendidos y pobres jabalíes, que tendrían que ser sustituidos por una hamburguesa vegana o algo parecido.

Pensaba en esto mientras veo imágenes del pequeño prototipo rubio de emperador que nos amenaza desde el norte de América con ir aumentando su imperio, que si Venezuela, que si Groenlandia… en una espiral de invasiones que podrían ser acompañadas desde el este por sus colegas ruso y chino. Pareciera que están jugando una especie de Risk, un juego también popular en mi juventud en el que jugabas a la guerra en un tablero invadiendo un país por allá o cediendo un territorio propio en una triste derrota.
El problema actual es que esto ya no es un tebeo o un juego, ha pasado a la portada de los periódicos o a abrir los informativos del día. Y parece que ser esta semana toca Irán y la semana que viene a ver si Taiwán o sabe Dios que sitio de África en el que ha aparecido una mina con minerales estratégicos o recursos energéticos.
¿Donde está Europa?
¿Y Europa qué? Pues como siempre, con su lento andar de elefante viejo y cansado que no sabe muy bien a donde va, pero que camina reclamando al colega del oeste que respete los acuerdos de la Otan pero sin gritar mucho no vaya a ser que se enfade y rezando para que al colega chino no le dé por empezar a jugar a la guerra después de estas últimas décadas de guerra comercial, en las que el “made in China” ha invadido hasta el último rincón de nuestro trastero. Para esto hemos quedado, presentes en el tablero por pura tradición, aunque me temo que con escaso peso real en la toma de decisiones.
Esto es lo que nos espera, un mundo de bloques en el que no sabemos muy bien donde vamos a quedar, en el que el ministro de asuntos exteriores será tan importante como el ministro de hacienda y en el que será mejor que no aparezca una mina de coltán cerca de nuestra casa, no vaya a ser que al día siguiente nos timbre un miembro de los marines para echarnos de allí.
Lo dicho, todos locos!!!
Lucas Casas, maestro, Ourense.

