Colaboraciones

San Antonio: Patrono de la Juventud

Artículo de José Antonio Regueiro Docampo.

​Hoy, 13 de junio, según marca el calendario, se conmemora el día de San Antonio.


San Antonio: Patrono de la Juventud

Suelen decir algunos biógrafos e historiadores de Padua que nuestro santo lleva consigo el «estigma» de tres mentiras:

​Primera: No se llamaba Antonio, sino Fernando Martim de Bulhões.

Segunda: No era de Padua, como se le conoce, sino de Lisboa.

Tercera: No era benedictino (como se le representa algunas veces), sino franciscano.

San Antonio: Patrono de la Juventud

​Tradicionalmente, en Viñoás se ha festejado este día con gran veneración a este santo franciscano, nacido en Lisboa (1191) y fallecido en la ciudad italiana de Padua (1231), donde tiene una basílica dedicada, coronada por hermosas cúpulas bizantinas, llamada «Il Santo».

Evocación de la fiesta

​Hubo un tiempo en Viñoás de gloria y de alegría, donde la fe y la fiesta en un solo sentir latían. Entre el vuelo del pendón y el repique de campanas, la procesión avanzaba despertando las mañanas. El estruendo del cohete y la banda en su armonía, llenaban de vida el campo donde el pueblo compartía. Hasta el siglo XX, era el día del mozo y del hermano, honrando con orgullo a su joven y santo patrono.

San Antonio: Patrono de la Juventud

​Por ello, los mozos eran los encargados de dedicar un Ramo a su patrono, el cual era cantado en coro al principio de la misa.

Exaltación de Ramuín y el camino

​Desde Ramuín parte el paso, donde el concejo nació,

cuna de piedra y de historia que el tiempo no silenció.

Portando el Ramo sagrado, herencia de los mayores,

cruzan sendas y caminos entre cánticos y flores.

Hacia Viñoás se encamina esta ofrenda de hermandad,

buscando aquella capilla de humilde solemnidad,

donde Santa María espera, en su templo de ribera,

al Ramo que desde el origen, su fe le entrega entera.

​En su retablo mayor, la imagen de San Antonio acompaña a nuestra patrona, Santa María de Viñoás.

Fragmentos de la licencia del Ramu

​Licencia pido, señores,

para entrar en este templo,

al glorioso San Antonio

y al divino Sacramento.

​Apártense las mujeres,

apártense para un lado,

dejen pasar a estos mozos

con este bendito ramu.

​La denominación de «ramo» deriva de la rama de un árbol que se adornaba con cintas, velas de cera, dulces, caramelos, roscas, bizcochos y licores. Se cortaba el día anterior o la misma mañana de la festividad, casi siempre por tradición, en Ramuín o sus alrededores.

El «Ramu» a San Antonio

​Hoy, día 13 de junio,

la juventud ha venido

festejando a San Antonio

con fervor y con cariño.

​Los jóvenes hoy celebran

la fiesta de su Patrono,

y este, desde su trono,

de los males nos aleja.

​San Antonio es el patrón

de los mozos de este pueblo,

y también es el patrón

del amor y del consuelo.

​San Antonio es nuestro patrón,

a él le venimos a cantar,

para que a los mozos del pueblo

nunca les falte el bienestar.

Fragmento del Ofrecimiento

​«Habiendo ya terminado estos amigos de cantar, este ramo tan florido quiero ofrecérselo al santo mismo y también a todos los jóvenes y mozos de nuestra parroquia y de nuestro pueblo».

​Finalizados los actos religiosos, y en el último día de las fiestas, los «ramistas» invitaban y animaban a coger el Ramu a otros nuevos jóvenes de la parroquia, para así volver el próximo 13 de junio a celebrar a nuestro San Antonio en nuestra parroquia ribereña de Santa María de Viñoás.

El Santo de las cosas perdidas y del amor

​San Antonio es el guardián de lo olvidado y el faro de lo perdido; aquel a quien se le reza un «responso» con fe para que el objeto extraviado regrese pronto a su dueño:

​Si buscas milagros, mira:

muerte y error desterrados,

miseria y demonio huidos,

leprosos y enfermos sanos.

​Pero su poder no solo halla objetos, sino que también une corazones. En nuestra tierra, donde el río susurra historias entre bancales, San Antonio es el cómplice de quienes anhelan el amor casadero en estas laderas:

Versos para nuestra ribera:

Santo de los imposibles, patrón de los corazones,

escucha de estos mozos sus ansias y sus canciones.

A la orilla de este río, donde el agua mansa corre,

dale un amor verdadero a quien de soledad se borre.

Que en nuestra hermosa ribera, entre cepas y laderas,

encuentre novia el ribereño y su esposo las solteras.

​San Antonio bendito,

patrón de las solteras,

haz que esta noche me sueñe

con el chico que me quiera.

​Además de ser el santo de los Antonios y Antonias, lo es de quienes, con un nudo en el pañuelo o una vela encendida, buscan compañero de vida. Así decía con su eterna retranca la poeta Rosalía de Castro:

​«Santo Antoniño bendito,

dáme un homiño,

anque me mate,

anque me esfole.

Dáme un homiño,

Santo Antoniño,

anque sexa un vello,

anque sexa un neno,

anque sexa un coxo,

anque sexa un torto,

con tal que non sexa

un home morto».

​…aunque los festejos a San Antonio ya no se celebren con la misma pompa en nuestra parroquia ribereña de Santa María de Viñoás, el sentimiento permanece intacto. Para todas y para todos:

​¡FELIZ DÍA DE SAN ANTONIO! 

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