Colaboraciones

Sara Blanco, una vida en el tapiz

Sara Blanco lleva toda una vida en el tapiz. Toda una vida dedicada al deporte, porque dedicar tu infancia y tu juventud a la practica de una actividad grupal es como vivir otra vida. Crecer ligada a una pasión, asumir sacrificios y volver a levantarte una y otra vez para seguir mejorando. Lo bueno de una actividad de conjunto es que siempre contamos con la mano de una compañera que nos ayuda a continuar.

La historia de Sara Blanco Daparte es la de una joven que ha crecido haciendo deporte en el Club Ximnasia Pavillón Ourense y que tras una larga trayectoria, abandona el tapiz de la gimnasia rítmica. Comenzó, creció y se retira rodeada de un grupo sólido que se proyecta más allá de la competición. Podemos decir que en eso consisten las actividades grupales, en crear fuertes vínculos. Las #miniaguilillas disfrutaron en Valencia de su último Campeonato de España y a través del texto que reproducimos a continuación, Sara Blanco nos refleja lo que supone la preparación y realización de un campeonato de estas características en tiempos de pandemia.

El equipo senior absoluto que han formado hasta ahora deja un importante palmares:

  • 8 veces en el podio del Campeonato autonómico (2011, 12, 13, 14, 16, 17, 18, 19)
  • Participación en el Campeonato Nacional de Conjuntos (2012-2020)
  • Copa Conjuntos (2 equipos por comunidad) (2016-2020)

Sara Blanco, una vida en el tapiz

Texto de Sara Blanco Daparte – Componente del equipo senior absoluto del Club Ximnasia Pavillón Ourense

Sara Blanco, una vida en el tapiz

Escribir en poco más de una carilla todo lo vivido, reflejar en líneas continuas todo lo sentido, tal vez no será un trabajo sencillo, puesto que jamás ha sido mi fuerte resumir, y menos algo tan enriquecedor como la gimnasia y algo tan valioso en estos tiempos como es viajar. Pero vamos a intentarlo, y tratar de transportar a todo aquel que lea este artículo a las tierras valencianas que acogieron el campeonato más atípico de la historia de la rítmica española.

Esta temporada ha sido una prueba de fortaleza y sacrificio para todos los deportistas, a entrenar con la mascarilla uno se acaba acostumbrando, pero a la incertidumbre de si la semana que viene podrás volver a entrenar, la preocupación constante a un confinamiento y abandonar a tu equipo, las restricciones que no hacían más que ponernos trabas, cuando demostrado quedó que el deporte no fue en ningún momento motivo de subida de casos… a eso jamás te acostumbras. Tras muchos impedimentos, pruebas de antígenos que nos tenían con los dedos cruzados, largos entrenamientos por la noche, y muchísima planificación y compromiso por parte del club, logramos ponernos rumbo a Valencia para finalizar la temporada más larga y dura que hemos vivido.

Una maleta y camino a Valencia

Después de llevar más de la mitad de tu vida siendo gimnasta llega un momento en el que hacer la maleta se convierte en coser y cantar, sabes con certeza qué llevar y hasta cómo colocarlo, pero llegó la pandemia, y como con todo, lo descolocó. Llevaba casi un año y medio sin preparar la maleta para un campeonato, parecía que el tiempo había retrocedido 8 años. Una lista con todo lo necesario jamás debe faltar: la equipación del club, pijama y el neceser de aseo, ropa de calle (si tienes la suerte de poder visitar algo más que el pabellón y el hotel), todo lo necesario para el entrenamiento, el neceser con el maquillaje y lo requerido para hacerse el moño… y por supuesto, lo que jamás puede uno olvidarse, la malla, el aparato (la pelota en mi caso) y las punteras.

Un tapiz que me vio crecer, caerme, disfrutar y no rendirme..

Sara Blanco

Una vez la maleta hecha, en otra mochila metes lo necesario para el viaje. Suelen ser trayectos largos, muchas horas metidas en un bus, por lo que una buena ración de comida para compartir entre todas nunca falta, y por supuesto la manta y el cojín para las más dormilonas. Las horas en el bus siempre pasan volando, entre risas, canciones, confesiones, masajes, peinados y abrazos, llegas a tu destino. Nunca había pisado Valencia, y la verdad me sorprendió. Yo muy fan del Mediterráneo nunca me he considerado, pero las fachadas de la ciudad, los numerosos comercios pequeños y diferentes, y sobre todo la compañía, hizo que me llevase de Valencia el recuerdo de una de las ciudades más bonitas de la península.

La unión de un equipo

Enlazando con lo dicho anteriormente, la compañía es lo más importante, siempre; y la que he tenido yo todos estos años no ha podido ser mejor. Juntas empezamos y juntas nos hemos retirado, con el apoyo de nuestra entrenadora, con la que siempre debe de haber una relación buena y de mutua confianza, nos llevamos de la gimnasia la maleta más bonita y que más conservaremos. Un equipo unido es esencial para este deporte, ya que lo más importante es sentirse segura y acompañada dentro del tapiz, sabiendo que todo al lado de ellas puede ir bien, y teniendo la certeza de que si alguna de nosotras cae, el resto la levantaremos.

Si algo he aprendido todos estos años sobre esto, es que la amistad que une la gimnasia, no es la misma que puedes tener con tus amigos del colegio, aunque sean de toda la vida, o incluso con tu familia; hay algo más, algo único que lo hace diferente y mucho más fuerte; la amistad que hace la gimnasia no la separa nada… siempre lo he escuchado, y puedo confirmarlo.

Equipo senior absoluto del Club Ximnasia Pavillón Ourense

Un Campeonato de España atípico

Los nervios en los campeonatos siempre están presentes, es bueno, significa que tienes algo por lo que luchar que te hace estar alerta, la clave es saber usarlos a tu favor, algo que vas a necesitar hacer en muchos momentos de tu vida, y que a mí la rítmica me ha enseñado. Este campeonato creo que fue en el que menos nerviosa estuve, no sé si por la seguridad que teníamos todas en el ejercicio, por las ganas de demostrar todo lo trabajado, por la emoción de despedirnos de la rítmica al son de Billie Eilish, o la situación del momento, pero todo hizo que saliese al tapiz a
disfrutar con mis compañeras, y lo hicimos.

..si alguna de nosotras cae, el resto la levantaremos.

Sara Blanco

La organización por parte del Colonial fue muy buena, y aunque las fechas no parecían nunca fijarse, al final todo logró salir adelante, por desgracia sin la compañía del público, un elemento muy importante en el deporte, pero sobre todo en la rítmica, que también es arte, y el arte está para ser visto y disfrutado… pero por suerte los avances tecnológicos consiguieron acercar a las familias al pabellón, y a pesar de haber pantallas y kilómetros de por medio, el calor y la emoción se pudo palpar en cada hogar y en cada gimnasta.

Un punto y aparte..

Sin duda, este fue un campeonato maravilloso, lo cual me sorprendió ya que las expectativas eran bajas debido al COVID, pero a pesar de las circunstancias y demostrando una vez más que todo puede adaptarse y que de todo se puede sacar algo positivo, logramos volver a casa con un buen sabor de boca, finalizando la temporada, escribiendo el punto y final a la mejor etapa de mi vida, disfrutando mis últimos segundos en un tapiz de rítmica. Un tapiz que me vio crecer, caerme, disfrutar y no rendirme, y al lado de las personas a las que más quiero, al lado de mi equipo.

Sara Blanco Daparte
Componente del equipo senior absoluto del Club Ximnasia Pavillón Ourense

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