Artículo de Lucas Casas, maestro.
Acaba de salir el informe Pisa 2026 y durante un par de días hablaremos del tema; a no ser que el Madrid pierda en la Champions y comience el “Mourinho vete ya”, cuestión mucho más transcendente, desde luego.
El objetivo del informe Pisa es medir el rendimiento académico del alumnado de 15 años en matemáticas, ciencia y lectura de aquellos países pertenecientes a la OCDE y que consideran apropiado participar en el estudio, que tampoco son todos.
PISA: todos suspensos
Aquí considero yo que aparece la primera clave del motivo por el que cada vez tenemos peores resultados, en este informe se evalúan tres cosas: Matemáticas, Ciencia y Lectura, y punto, mientras que el currículum de las asignaturas que estudian nuestros alumnos se entremezclan un montón de conceptos, contenidos, materiales, educación digital, diversas competencias etc etc que no ayudan precisamente a centrar el aprendizaje del alumnado.

Otro aspecto a considerar es la perdida de atención y capacidad de concentración que demuestra el alumnado en este informe, en el que se presentan bajadas de puntuación en casi todos los aspectos y en casi todos los países de occidente. En Asia deberían estar preocupados por lo que pasa en el resto del mundo. Por muchos que sean, ellos solos no pueden resolver los problemas del resto y aún encima nuestros amigos chinos hacen algo de trampa, puesto que sólo presentan los datos de sus regiones más desarrolladas. Aunque que España tampoco puede hablar mucho de trampas que en esta ocasión nos han sacado tarjeta amarilla casi roja por lo ocurrido con la recogida de datos en Cataluña. Ni en esto nos libramos de los líos que originan nuestros dirigentes.
Por otro lado, e intentando ver el vaso medio lleno, claro que bajamos, pero situándonos entre el número 25 y 35 en estos criterios de evaluación y nunca excesivamente lejos de la media de la OCDE ni de nuestros vecinos europeos. Así que centrémonos en buscar soluciones, según expertos como J.Antonio Marina o Gregorio Luri , una mayor claridad en los objetivos de la educación es fundamental para volver a centrar la atención del alumno en el aprendizaje. Yo propongo una solución mucho más práctica, vaciar la mochila de los chavales y meter un boli azul, uno negro y uno rojo, un lápiz, una goma y una libreta, y volver a bajar de las estanterías la enciclopedia Álvarez. Intentémoslo a ver que pasa. Peor es difícil.
Lucas Casas, Maestro, Ourense

